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Bioarray, de PCUMH, ha diagnosticado de forma precoz un 50% de casos de cáncer de mama desde 2010

En el Día Mundial contra el Cáncer, se recuerda la importancia de prevenir y detectar de forma precoz esta enfermedad, algo vital de cara a realizar seguimientos médicos.

La detección a tiempo del cáncer es fundamental para combatir esta enfermedad. La genética y los factores ambientales, como la radiación solar o el tabaco, son dos enemigos que juegan a su favor. Ambos son dos de los principales agentes responsables en la aparición de células cancerígenas en el organismo y, pese a que no se puede predecir su aparición, sí se puede prevenir. Éste es el objetivo de Bioarray, empresa del Parque Científico de la UMH. Esta compañía de diagnóstico e investigación especializada en el análisis genético, ha llevado a cabo desde el año 2010 un 50% de diagnósticos positivos en pacientes con cáncer de mama, y ha identificado un 30% de mutaciones somáticas en pacientes con susceptibilidad al cáncer colorrectal. Además, ha obtenido una tasa de diagnóstico positivo de leucemia de un 60%. Estas pruebas, realizadas mediante secuenciación masiva de genes, permiten conocer de antemano la susceptibilidad a sufrir esta enfermedad, una información vital de cara a realizar seguimientos médicos para controlar la salud y prevenir las potenciales consecuencias.

La secuenciación convencional de genes realizada por Bioarray se basa en un conjunto de métodos y técnicas bioquímicas utilizadas para determinar el orden de los nucleótidos dentro de la cadena de ADN. Recientemente, Bioarray lleva también a cabo técnicas de secuenciación de alta rendimiento llamadas “Secuenciaciones de Nueva Generación” (NGS por sus siglas en inglés). Éstas son capaces de paralelizar muchas operaciones de secuenciación a la vez, reduciendo los costes y simplificando la metodología de trabajo.

Conocer la secuencia de genes, supone disponer de la información genética heredable, es decir, aquellos cambios transferibles, tanto en cromosomas como en genes y/o proteínas, que puedan aumentar la posibilidad o el riesgo de que una persona presente una enfermedad como el cáncer. Pese a que estas mutaciones pueden ser heredables, no significa que toda la descendencia vaya a recibirla y/o desarrollarla. Tal y como indica la doctora Vanessa Penacho, responsable de I+D+i de Bioarray “el cáncer no se hereda, sino que lo que se transfiere son mutaciones somáticas susceptibles de desarrollar la enfermedad”. Por este motivo, es fundamental realizar seguimientos para detectarlo lo antes posible. De hecho, según las estadísticas, se estima que solo entre un 5% y un 10% de las mutaciones heredadas desempeñan un papel relevante en la aparición de cánceres.

Mediante esta tecnología NGS, acoplada a paneles de secuenciación génica y complementada con el análisis de microarrays aún en uso, la empresa puede detectar alteraciones somáticas en el ADN que podrían derivar en cáncer de mama, colorrectal, así como de pulmón. Entre otras pruebas que realizan, se encuentran aquellas encargadas de buscar mutaciones en regiones del genoma conocidas como “puntos calientes” (hotspot), esto es, zonas que presentan una alta tasa de mutación en humanos y que, por tanto, son más propensas al cáncer.

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer que se celebra hoy, la doctora Penacho destaca la importancia de concienciar a la población sobre esta enfermedad con el objetivo de prevenir su aparición y tener constancia de ella lo antes posible. “El cáncer, junto a las enfermedades neurodegenerativas, son dos de los problemas de salud más graves en la sociedad, por eso es necesario tenerlos controlados y realizar seguimientos para minimizar sus riesgos”, señala Vanessa Penacho. Asimismo, la responsable de I+D+i de Bioarray resalta la necesidad de investigar más en este tipo de tecnología, tanto a nivel público como privado, para seguir avanzando y encontrando soluciones a estas enfermedades que siguen afectando cada vez a más gente. “En la actualidad se habla de un aumento en la esperanza de vida, pero hay que pararse a mirar en qué condiciones”, señala Penacho.

Una de las novedades tecnológicas más relevantes en la actualidad es el estudio de la biopsia líquida, un avance que Bioarray tiene previsto incorporar en unos meses. Este método menos invasivo para el organismo permite detectar células cancerígenas así como ADN circulante de tumor a través de un sencillo análisis de sangre. Esta práctica se está implantando poco a poco en España y supone un gran salto en la lucha contra esta enfermedad, ya que es más rápida y efectiva tanto en diagnóstico como en tratamiento. Además, evita al paciente las biopsias convencionales, que son más dolorosas y en ocasiones mucho más complicadas y lentas de analizar. Todos estos nuevos avances, tanto en la detección como en la cura, suponen un rayo de esperanza, no sólo para los pacientes afectados sino para la población en general.

 

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